Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Al parecer, este refrán de más de 475 años, que aparece publicado en 1549 en el Libro de refranes y sentencias de Mosén Pedro Vallés, nos ha tratado de decir lo que en la actualidad se publica en un estudio de Kellogg School. Tu entorno es clave para tu éxito personal y profesional.
El estudio liderado por Dylan Minor analizó el impacto de los trabajadores de alto rendimiento en una empresa tecnológica de más de 2,000 empleados. Durante el análisis, encontró que los trabajadores de alto rendimiento mejoraban el desempeño de sus compañeros en un 15%. Sin embargo, lo que fue mucho más revelador fue el efecto de los trabajadores de bajo rendimiento o tóxicos.
Estos trabajadores de bajo rendimiento, también conocidos como batatas, tenían un impacto desproporcionado en el rendimiento de aquellos que estaban en su entorno. Impresionantemente, el impacto negativo es el doble del impacto positivo que tuvieron las personas de alto rendimiento. Esa batata que se sienta a tu lado tiene la posibilidad de reducir tu rendimiento en un sorprendente 30%.
Así como lo lees, un 30% de productividad se pierde solo por involucrarte con una batata laboral.
Esto demuestra que la negatividad es más contagiosa que la positividad, pues tiene el doble de influencia en el ambiente laboral y en los resultados.
Pero esto no solo se limita al ambiente laboral, sino que también sucede en el ámbito personal. He visto de primera mano cómo he perdido amistades en el camino por diversas razones, y mi nivel de productividad ha aumentado en un 47%. He podido alcanzar más metas en menos tiempo y dedicar más tiempo a mi desarrollo. Este punto es tan clave y tan importante que debemos atenderlo.
Hay que hacer un inventario de amigos, socios de negocio y personas que dicen que quieren trabajar, que quieren emprender, que quieren montar un negocio. Muchos dicen que quieren hacer tantas cosas, pero cuando llega el momento de tomar acción, cuando llega el momento de trabajar duro, de poner las horas, de decir no al entretenimiento, a las cosas banales, a lo que no ayuda a crecer, en ese momento, son simplemente papel en el agua.
Esas personas tienen que salir de tu entorno si tú quieres alcanzar la mejor versión de ti y ofrecerle esa mejor versión de ti a esas personas que tanto amas.
Protege tu entorno y rodéate de personas que impulsen tu crecimiento. La vida es demasiada corta para gastarla en puras pendejadas.