Una de las situaciones más fascinantes que encontrarás en tu camino hacia el desarrollo personal es que cuando no eras muy útil, cuando tus habilidades dejaban mucho que desear y no podías producir mucho, tenías un gran número de amigos.
Sin embargo, a medida que progresas, mejoras y subes de nivel, comienzas a perder amigos. En ese momento, experimentas de primera mano la diferencia entre ser mediocre, promedio y excepcional.
El único camino hacia la excelencia es a través del crecimiento personal. Y ese camino, tiende a ponerse solitario.